martes, 21 de diciembre de 2010

Sin barrotes

Gracias a la libertad del sistema actual es posible escoger qué  esclavitud se tendrá  por el resto de la   vida...

jueves, 16 de diciembre de 2010

Revista Aura

           Porque la cueca, los volantines, las empanadas y los terremotos no son solo para disfrutar en septiembre, sino durante  todo el año; porque  la verdadera cultura popular no ha logrado ser
elitizada y aún se encuentra  a la vuelta de la  esquina en los barrios, villas y poblaciones de nuestra patria; porque aún es tiempo de abrir los candados del hermetismo  y   sociabilizar, compartir de verdad y  por fin mirarnos a la cara; por todo esto, en  Revista Aura intentaré inmortalizar  el  Chile olvidado, ese de los cantos populares, los paisajes bonitos y  la gente humilde y luchadora.

      Todo sea para logremos tener conciencia de que la única forma de rescatar el patrimonio cultural y  la identidad  es valorar nuestras propias raíces y cuidarlas. Y para empezar, con ustedes mi querido Bario Yungay:

El hoy

Que por qué estoy aquí, porfavor no me lo pregunten, porque ni yo lo se. Que si volveré, menos. Con suerte recuerdo el número telefónico de mi casa y mi largísimo diferenciador social, llamado  rol único nacional, que para ser sincera  dudo poder recordar el camino para llegar  nuevamente hasta acá. Mas aún, si me dificultan el acceso y necesito una "llave" para abrir esta  "puerta". Entediéndose como "la clave" y "la  cuenta", en el vocablo virtual. .
En todo caso no me sorprende. A lo largo de la vida, una de las cosas que he aprendido es a hacer las cosas como si fueran la última vez.  Asi, se ahorra en  preocupaciones, en malos ratos y hasta en cargos de conciencia. Para mí, cada saludo, también es  una potencial despedida. Y es que el futuro es tan incierto y la vida tan frágil. "Carpe diem" le llaman a esto los mas cliché; yo simplemente "vivir la vida". Ahora y no mañana. Hoy y no ayer. En el lugar, en el momento, de la forma, con el dinero,  la ropa, la apariencia, la mentalidad, los familiares, los amores, los amigos y los vecinos; las mascotas, las penas, las alergias  y  las espinillas; las comidas, los sueños,   los proyectos,  los  trabajos y  las desiluciones que se tienen ahora, en este momento y no en otro. Y es que esta es la real vida, no la del ayer ni la del mañana. El pasado fué y el futuro será, asi que, no solo a nivel verbal sino también  existencial,  lo único que verdaderamente tenemos es el hoy. ¿O me equivoco? Aprendamos a vivirlo entonces  y no solamente  a sobrevivirlo...